Una nueva especie. La ñ de Atapuerca.

"O es un Homo antecessor o un Homo georgicus o una especie nueva" dice Bermúdez de Castro, uno de los responsables de las excavaciones de Atapuerca.

Hace 1,2 millones de años, un grupo de humanos descuartizó el cuerpo de una abuela de unos 40 años, celebró un banquete caníbal y tiró los despojos a un pozo de casi 20 metros. Los fósiles de aquella presunta abuela permanecieron enterrados hasta que fueron desenterrados y encontrados durante unas excavaciones que servían para la instalación de la linea de ferrocarril.

Es un hueso minúsculo, de unos siete centímetros, y con apenas cuatro dientes todavía engarzados, pero los codirectores de Atapuerca ven en él "una identidad europea".

El mentón de aquella abuela de la especie Ñ es muy primitivo, parecido al de los Homo habilis africanos, pero la cara interna es "muy moderna", según los investigadores, ya que carece de la protuberancia ósea típica de las mandíbulas de esta antigüedad. La especie Ñ, sea lo que sea, no procede de un éxodo de homínidos fuera de África, sino que surgió de manera independiente en Eurasia y pudo desembocar en los antecessor y estos, a su vez, "tienen entidad para estar relacionados con ancestros de neandertales", según Bermúdez de Castro.

¿Y qué pasó con la especie Ñ? Para el codirector de Atapuerca, hay tres finales posibles: "Pudo dar lugar al Homo antecessor de la Gran Dolina o mezclarse con otros homínidos de Asia. O, quizá, la población se extinguió. Simplemente, desapareció".

Fuente e imagen: Publico

Nos pusimos de pie hace 4 millones de años.


La forma de caminar de los humanos modernos comenzó hace casi cuatro millones de años, según afirma un estudio. Las huellas prehistóricas del yacimiento de Laetoli (Tanzania) han servido a los investigadores para demostrar que los homínidos que poblaban la región hace 3,7 millones de años, los Australopithecus afarensis, caminaban de forma más parecida a cualquier persona de la actualidad que a los primates bípedos, como chimpances o gorilas.

Las marcas de Laetoli son las huellas de ancestros humanos más antiguas que se conocen, conservadas en barro gracias a las cenizas volcánicas. Pero el desgaste sufrido con el paso del tiempo las ha deformado, lo que ha generado varios debates dentro de la comunidad científica sobre la manera de caminar de sus creadores.

Pese a que los homínidos comenzaron a andar sobre dos extremidades hace seis millones de años, algunos investigadores sostienen que la forma humana de andar, con el cuerpo erguido e impulsado sobre la parte delantera de los pies, comenzó con el Homo erectus hace 1,9 millones de años.

"Antes se pensaba que el Australopithecus caminaba encorvado y se impulsaba con la parte media del pie, como los grandes simios de hoy en día", explica Robin Crompton, uno de los autores del estudio. "Sin embargo", prosigue el investigador, "las huellas de Laetoli implican una forma de caminar erguida y con la parte delantera del pie, muy parecida a los humanos de hoy".

Extracto de Público.

El último Neandertal

Al sur de la península ibéricas, concretamente en la Cueva del Boquete de Zafarraya, se encontraron restos humanos: un fémur fragmentario y a una mandíbula, pertenecientes al Horno neandertal. Restos datados en unos 24.000 años. Estos restos aportan información para que se pueda comprender como vivieron los últimos neandertales y como les afectó la entrada del homo sapiens en la península hace ya 40.000 años.

Los restos de los huesos pertenecen a un individuo varón de unos 30 años. El cual recibió el nombre de "hombre de Zafarraya".

El "hombre de Zafarraya" era un hábil tallador de piedra obteniendo su utillaje casi exclusivamente de nódulos de sílex, materia muy abundante en la zona. Por medio de la percusión sobre los núcleos, obtenían lascas sobre las que realizaban sus útiles, en este caso compuestos de raederas, puntas, denticulados, muescas, cuchillos y otros, que vienen a de finir un Musteriense típico.

Los grupos de neandertales que habitaron Zafarraya tenían una caza especializada, concretándose en animales muy jóvenes de cápridos (que representa el 85 por ciento de los restos faunístico), lo que supondría una utilización de la cueva como hábitat estacional: acudirían a ella en primavera, para abandonarla a principios del otoño, que coincide con una mayor dureza climática.

Como ya hemos dicho antes, los humanos modernos llegaron a la península hace unos 40.000 años, así, durante unos miles de años ambas especies vivieron en el mismo territorio.

Numerosos estudios apuntan que no hubo intercambio genético; no hay muestras de guerras entre ambas especies y sí pudo haber imitación tecnológica... Pero aquellos robustos seres específicamente europeos, los neandertales, fueron declinando poco a poco, se quedaron arrinconados. Tal vez los modernos humanos eran más eficaces explotando el territorio y los recursos y dejaron a la otra especie sin hueco para sobrevivir.

Según explican los integrantes del equipo de investigación Nature, "tenían acceso a una comunidad diversa de plantas y vertebrados en planicies arenosas, bosques abiertos y extensiones arbustivas, marismas, acantilados y entornos costeros que rodean el lugar. Tal diversidad ecológica pudo haber favorecido su prolongada supervivencia"

Primeros pobladores de América.


Existen dos teorías que tratan de explicar la conquista del continente americano durante la prehistoria.

1º- La más conocida , en la que los primeros pobladores del continente americano se produjo por migraciones a través del Estrecho de Bering (Asia) hace 12.000 años.

2º- Llamada poligenética. Esta teoría más actual descubre que no solo se produjo la conquista a través de Asia, además fue conquistado desde Europa, Oceanía e incluso África.

Posiblemente, estas dos teorías en vez de estar en posiciones opuestas se complementen mutuamente y el continente americano fue conquistado desde casi "todas las partes del mundo"

Veámos cada punto.


Pinchando en cada enlace verás las características de cada migración.

Los primeros pobladores de América: desde Australia.

Como ya vimos, en la tería poligenética de la conquista del continente americano, nuestros antepasados conquistaron el continente americano desde diferentes puntos de la geografía y desde tiempos dispersos.

Desde Europa hace unos 15.000 años.
Desde Asia por el Estrecho de Bering hace 11.000 años.
Desde África hace unos 12.000 años.
Y desde Oceanía o Japón durante varios viajes. (veamos esta ahora)

Llegaron a América desde Australia se calcula hace 6 milenios. Y son varias pruebas las que pueden demostrar esta conquista:

Las pruebas filológicas de esta antigua emigración cuentan con vocablos y regla gramaticales semejantes a la cultura sudamericana (en la Patagonia) y a la australiana.

Existen algunas pruebas etnográficas que demuestran similitudes entre pueblos australianos y sudamericanos, ambos pueblos ignoraban la cerámica y la hamaca, y usaban boomerang y cobijas de cuero para cubrirse del frio.

¿Cómo pudo realizarse el viaje?

Esto ya es más difícil de entender. De hecho, a diferencia de los Melanesianos y Polinesianos, los antiguos australianos no fueron nunca expertos navegantes y esto complica las cosas.
Si analizamos las corrientes oceánicas del Pacífico, nos damos cuenta que, mientras en el hemisferio norte tienen una circulación en el sentido de las manecillas del reloj, en el hemisferio sur sucede todo lo contrario. Esto explica el que los Melanesianos y los Polinesianos, junto con los antiguos japoneses hayan llegado a las costas de Norte América hasta el Ecuador, mientras los Australoides, admitiendo la hipotética pericia en la navegación, desembarcaron en la zona de Sur América que va desde el cono sur hasta el Perú meridional.
El antropólogo portugués Méndes Correa imaginó una extraña teoría. Según él los australianos arcaicos habrían llegado al cono sur de América meridional siguiendo la vía Australia- Tasmania – islas Macquarie- continente Antártico-Tierra del Fuego.
Según esta suposición los antiguos australianos se encontraron de frente brazos de mar no muy extensos, máximo de 200 kilómetros, considerando que durante la última era glacial (que inició hace 130 milenios y duró hasta hace 11,5 milenios) el nivel de los mares era mucho más bajo que el actual (de más o menos 120 metros). ¿Es verosímil que hayan seguido este itinerario? Según Correa el clima de las Antártida (cuyos glaciales iniciaron a derretirse hace 17 milenios) no siempre fue igual al de hoy. Según eminentes climatólogos, durante la glaciación de Wisconsin-Wurm, la mayoría de los glaciales del planeta habría quedado concentrada en la cúpula polar ártica del hemisferio boreal, pero no en el Antártico. Siempre con base en estas suposiciones algunos australianos arcaicos habrían podido vivir adaptándose al clima rígido de manera similar a los esquimales del Ártico. Cuando luego el clima de la Antártida se hizo más frio, buscaron nuevas tierras para colonizar y a través de la península antártica llegaron navegando a la Tierra del Fuego.

¿Cómo era el Australopithecus?


¿Qué apariencia tenía el Australopithecus? ¿Cual era su aspecto?

Ya hablamos de la importancia del Australopithecus. Ahora veremos como era su aspecto físico.

Los Australopithecus eran de un metro de estatura y sus caderas, piernas y pies se parecían más a los de los seres humanos que a los de los simios. Tenían unas piernas ergidas y más fuertes que les permitían andar de forma bípeda. Podía caminar y correr o saltar como lo hacemos nosotros.

En cambio, el cerebro se asemejaba más al de los animales como el chipancé y tenía un tamaño similar al del gorila. La mandíbula era grande y el mentón hundido.Su aspecto podría ser similar al de un " chimpancé cabezón" pero sin tanto pelo, con las piernas más largas y ergido.

Otra característica es que los brazos eran bastante largos, (hay que tener en cuenta que los antepasados del Australopithecus caminaban a cuatro patas). Sus largos brazos acababan en manos propiamente dichas, con las yemas de los dedos planas, como las de los seres humanos. Liberadas totalmente de su función de apoyo. Con sus manos, podrían agarrar palos, piedras y otros rudos utensilios.

Otra característica era su mandíbula. Los premolares, los colmillos se encontraban en una posición y tamaño intermedio entre los seres humanos actuales y los grandes simios.

Resumiendo, la apariencia del Australopithecus es acorde al papel que tiene en la evolución, es el primero en tener cualidades entre el simio y el homínido. 

¿Por qué es tan importante Atapuerca.?

Atapuerca (España) es un lugar especial que fue habitado durante periodos y a lo largo de la historia por diferentes especies de homínidos. Si nosotros fueramos Cromañones, encontraríamos en Atapuerca un lugar adecuado para instalarnos: protección de un clima fresco, relativamente cerca de la costa y de su alimento, y una sierra con rios, con sus peces y sus animales de la sierra.
Gran variedad de animales se han cobijado en esas cuevas durante los periodos en los que no estaban habitadas por homínidos. Entre estos animales se han encontrado osos cavernarios, animales que justo antes de morir, cuando intuían que les quedaba poco tiempo de vida, se adentraban en la cueva para que nadie los molestara y pudieran morir en paz.
Pero no solo habitaron estas cuevas por osos, también se han encontrado huesos fosilizados de rinocerontes y bisontes lanudos, zorros, felinos dientes de sable e incluso cráneos de homínidos con perforaciones que fueron producidas por grandes felinos dientes de sable.

Desde hace miles de años, los homínidos vivieron en Atapuerca de forma discontinua. Entre los fósiles de homínidos se han encontrado fósiles que van desde el último reconocido, el homo antecesor, pasando por el homo heidelbergensis, el neandertal y por supuesto, el artista de las imágenes de Altamira el Homo sapiens.

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