HERRAMIENTAS SOFISTICADAS DE LOS NEANDERTALES.


Me quedo asombrado de como poco a poco, y descubrimiento tras descubrimiento, la imagen que tenía del Neandertal como un individuo tosco, bestia, un bruto... va transformándose en totalmente el opuesto. En concreto, lo que esta vez me ha asombrado son los nuevos utensilios descubiertos.

Normalmente, se piensa que las herramientas de los neandertales eran básicamente piedras golpeadas con más o menos pericia pero que nunca llegaban a la sofisticación de las herramientas de nuestros antepasados. Por supuesto, nuestra especie elaboró nuevas herramientas, nuevas armas más sofisticadas que sobrepasaron la tecnología neandertal y que quizá fue una de las causas por lo que nuestra especie "pudo" con la Neandertal.
Pero este Agosto, han salido los resultados hechos a unas herramientas encontradas en una cueva del sur de Francia. Según el estudio publicado en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, hay herramientas finas, trabajadas, pulidas, elaboradas con otros materiales como los huesos. Unas herramientas datadas entre 40.000 y 50.000 años... y corresponden a los Neandertales. Se tratan de varias piezas, pero en concreto llama la atención los alisadores de cuero o "lissoirs", unas piezas elaboradas con destreza y que nos hace pensar que no es cierto que los neandertales se echaran encima una piel con un agujero en la cabeza.

Lo importante de estos descubrimientos es lo que dijo la autora del estudio Marie Soressi: "Si los neandertales desarrollaron este tipo de herramientas de hueso por su cuenta, es posible que los humanos modernos adquirieran esta tecnología de los neandertales". Bueno, no es de extrañar, nuestra especie copia muy bien y aprende mirando y copiando... En fin, esto demuestra que los neandertales eran muy complejos, que eran capaces de hacer herramientas no solo con piedras, sino con otros materiales con características diferentes como la elasticidad, la ligereza o la facilidad de su elaboración.

Otra curiosidad. Los alisadores de cuero o "lissoirs", aun se utilizan para trabajar la piel de forma artesanal. Zapateros, sombrereros, elaborados correajes de cuero utilizan los alisadores o "lissoirs" con un diseño muy similar. Por tanto, herramientas que aun se utilizan son la herencia no de nuestros antepasados de la prehistoria sino de otra especie, los Neandertales de hace 50.000 años. 


EL ORIGEN DE LA ROPA.

Erectus posando.
El desarrollo de la especie, viene cogido de la mano del desarrollo de las armas, de los utensilios y de las prendas utilizadas. No son cosas separadas o diferentes, no existen como cosas independientes. Podemos decir que las armas se desarrollaron a medida que se desarrolló la inteligencia, pero también podemos decir lo contrario: que la utilización de las herramientas desarrolló nuestro intelecto. Por tanto, si queremos entender en profundidad el desarrollo de la especie, desde el Australophitecus hasta el Homo Sapiens, es necesario entender los utensilios que utilizaba y sus diferentes complejidades.

Hasta ahora siempre se ha hablado de las armas, de las herramientas y utensilios utilizados, e incluso del arte rupestre, pero nunca se ha tratado en mayor profundidad el tema de la vestimenta, de las prendas utilizadas. Algo relevante e indicativo del desarrollo intelectual y cultural de la especie. La ropa en la prehistoria tiene la misma importancia que las herramientas que nos ayudaron a sobrevivir, ya que las prendas que cubrían nuestros cuerpos desnudos también nos protegían del clima final de la ultima glaciación, permitiendo colonizar zonas de climas fríos y más rigurosos. Por eso y porque es un indicativo del desarrollo social, no hay que infravalorar el papel de la ropa y su evolución. Las pinturas rupestres evolucionaron y primeramente se dibujaban animales como modo de representar el entorno, pero más tarde pasaron a dibujarse personas corriendo o cazando; pinturas en las que el hombre ya se veía a sí mismo como el centro de su mundo, ya tenía una idea de sí mismo y representaba su imagen sobre las paredes de refugios y cuevas. Con las ropas utilizadas también pasó lo mismo: primeramente tendrían un papel básicamente práctico (cubrir el cuerpo de las inclemencias del tiempo) pero luego su función se desarrollo y tomo matices más complejos, decorativo e informativo de la persona y de la imagen y el estatus que se quiere transmitir.

¿Cuándo, cómo y por qué empezamos a utilizar ropa?

Hace unos meses hablamos de las pruebas encontradas de unos tejidos elaborados, de unas fibras de lino encontradas en Georgia y que cuentan con 34.000 años de antigüedad. Pero claro, este es un tejido fabricado y con cierta complejidad. Una complejidad que no podría desarrollarse si a la par no se hubiera desarrollado la agricultura necesaria como para producir cantidades de lino suficiente como para crear prendas. Estamos hablando pues del Neolítico.... ¿pero eso quiere decir que en el Paleolítico no existían prendas?

La respuesta es que sí aunque no encontramos tejidos elaborados con fibras ya sean animales o vegetales en el Paleolítico. Las prendas de vestir, en esta parte de la prehistoria, responden a unas condiciones y necesidades vitales.


Los expertos están de acuerdo en que ya el Homo Erectus y el Homo Ergaste pudieron utilizar prendas simples. Conclusión a la que han llegado después de comprobar que entre sus herramientas y utensilios utilizados se han encontrado raspadores o perforadores. Hay que tener en cuenta que quizá las primeras pieles tratadas quizá no se usaron como prendas de vestir. Pudieron utilizarse como material para cubrir la vivienda, pieles usadas como manta o como forma de camuflarse entre sus presas. Lo que es seguro es que de esta práctica, surgió la idea de cubrirse con pieles para mantenerse cálidos fuera del hogar. Algo necesario cuando la especie va perdiendo pelo corporal a través de la evolución.


En algún momento de la vida de la especie del Homo Ergaste u Homo Erectus (hace 1,5 millón de años, fue cuando aparecieron las primera prendas. Estas se confeccionaron con las pieles de los animales que cazaban. La boca se usaban como si fuera una herramienta más. Cuando trabajaban con pieles, sujetaban éstas con los dientes y con ambas manos las rasparían para limpiarlas y prepararlas para prendas de vestir y otras utilidades. También es posible que mordisquearan, masticaran y las golpearan para ablandar las pieles duras. Con el tiempo, quizá miles y miles de años, se fueron afinando las técnicas y aparecieron lo primeros raspadores, punzones, perforadores y tiras  con las que unir las pieles. Lo que empezó como una manta enrollada por el cuerpo, se fue con los años atada, cosida y remendada.



Hace 120.000 años empezó lo que se conoce como la glaciación de Würm, la última glaciación. Comenzó la época en que el clima se hizo más riguroso y frío, la situación se hizo más complicada y mantenerse caliente fue un requisito indispensable para la supervivencia de los individuos. Se sabe, por ejemplo, que Neandertales o Denisovanos ya utilizaron prendas de vestir muy elaboradas. Aunque quizá no con gran sutileza, las prendas Neandertales ya estaban formadas con cierta complejidad. Por ejemplo, se sabe que sus vestimentas tenían conchas y plumas que adornaban y que compartiera cierta simbología. No solo tenían un papel meramente funcional.

Vemos pues que en un momento de la existencia del Neandertal, la ropa dejó de tener una utilidad únicamente práctica para cumplir también una función ornamental. Pero fue nuestras especie, la homo sapiens la que, bien por imitación o bien por propia creatividad, empezó a confeccionar diferentes diseños. Diferenció trajes para diferentes propósitos, para diferentes sexos, e incluso con el tiempo para diferentes clases. Podríamos decir que la moda empezó en la prehistoria.



Más tarde, en el Neolítico, la agricultura y la ganadería ofreció nuevos materiales para nuevas prendas. La complejidad de las sociedades aumentó y la ropa fue un rasgo significativo. La mayor cantidad de materiales y su "continuo" suministro que se dio con la aparición de la ganadería y la agricultura en el Neolítico fue una ventaja que permitió practicar y experimentar con nuevas telas y diferentes vestimentas.



HUMANOS MODERNOS Y ARCAICOS.


Se toma como humano, a todo ser que se encontraba en aquel estado evolutivo en que el individuo es capaz de fabricar herramientas, es capaz de caminar con las piernas y también de interpretar el mundo y manejarlo gracias a un aumento de la capacidad craneal y por tanto del cerebro.

Pero desde el primer "Homo" al "Homo Sapiens" que somos nosotros han pasado varios cientos de miles de años, y varios, quizá cientos, han sido las razas que han participado en esta rama evolutiva.

Pero no nos vayamos a los primeros "homos", al Homo Habilis por ejemplo, vayamos mejor a ver los humanos arcaicos más próximos a nosotros. Los que reciben el nombre de "Homo sapiens arcaicos" o "pre-sapiens". Aquellos que casi eran como nosotros o quizá eran más nosotros que nosotros mismo...

¿Cómo eran los pre-sapiens?

Pues dentro del grupo de los pre-sapiens o sapiens arcaicos, podemos encontrar a individuos con una capacidad craneal similar a la nuestra (en algunos casos más grande y en otros más pequeña), no obstante, sí tenía algunas diferencias físicas, sobre todo esta se daba en el esqueleto.

El ejemplo más claro es el Homo sapiens idaltu, del que ya hablamos recientemente. Un homo sapiens que si lo observáramos de cerca, veríamos que tiene unas facciones raras. Aunque no tanto como un neandertal, el hombre de Idaltu también tenía arcos superciliares (grandes cejas) y una mandíbula prominente.

Otra diferencia entre los sapiens actuales y los pre-sapiens es que los sapiens arcaicos no tienen un cráneo tan globular como el nuestro. Mientras nosotros tenemos la frente alta, vertical y despejada, los humanos arcaicos la tenían "apepinada". Una frente huidiza y en lugar de una forma esférica, esta era más cónica. Una forma intermedia entre la cabeza del neandertal, la del Denisovano y la del sapiens actual.

Otra diferencia más, entre los sapiens arcaicos y nosotros, es la marcada distancia entre los tamaños de los individuos de diferente sexo, me refiero al dimorfismo sexual. Todos conocemos a chicas que miden 1,5 metros o menos, pero más o menos, la media de las mujeres de los países mediterráneos y de oriente medio es de 1,60 metros. Pues la altura media de las mujeres arcaicas era de 1,50 metros (10 cm menos). Y la altura media del hombre era de 1,70 metros. Por tanto restando medias, la diferencia entre el hombre y la mujer arcaica es de 20 cm, en cambio, la diferencia entre el hombre y la mujer moderna, es únicamente de 15 cm.


Otra diferencia consiste en la esperanza de vida. Pero claro, las condiciones actuales no son las mismas que las que habían hace 300.000 años.

El modo de pensar, también es diferente. Nuestra especie es capaz de pensar, de imaginal, de utilizar un pensamiento lógico, etc.... pero por ejemplo se sabe que el Neandertal también podía pintar y aprender, aunque quizá no tanto como nosotros. Y eso teniendo en cuenta que el Neandertal está más alejado de nosotros que los pre-sapiens... evolutivamente hablando.

DENISOVANOS el origen del primer humano: parte I.

Este es el primer artículo de un total de 3 que tratarán de explicar el origen de nuestra especie, en concreto del primer homo sapiens que apareció en la Tierra y de la desaparición de las especies de humanos que vivieron hace solamente 30 o 40 mil años. Y para empezar, debemos saber quienes son los Denisovanos.

Para colocar genéticamente a estos humanos ya desaparecidos (Denisovanos), podemos decir que se encontraba emparentado con nosotros y con los neandertales. Viviamos las 3 especies juntas (y posiblemente revueltas) en el este de Europa hace de 60.000 años a 40.000 años o menos. Compartiendo la vida durante miles de años, compartiendo terrenos y recursos; y llegando a producir múltiples encuentros y relaciones entre Neandertales, Sapiens y Denisovanos.

El homínido de Denisova, cuyo nombre hace referencia al lugar del descubrimiento de sus restos, en las cuevas de Denisova en Siberia, se cree apareció hace 1.000.000 de años y desapareció hace unos 40.000 años.

Desde los análisis genéticos de sus restos, se ha comprobado que los Denisovanos eran de un aspecto a medio camino entre neandertales y homo sapiens, aunque algunos expertos aseguran que la morfología ósea era en apariencia más similar a la del neandertal. Y por lo visto, para aquellos que tenían dudas de que se tratara de una especie diferente a la Neandertal o a la nuestra, se han hecho análisis del ADN mitocondrial y se han corroborados las diferencias que le confieren el estatus de especie diferente. De hecho, la confirmación de que se trataba una especie diferente no se realizó hasta hace poco, el 2012, cuando se analizaron los restos de ADN de un hueso del dedo de una Denisova, una niña de 7 años que vivió hace 40.000 años. Unos restos bien conservados de los cuales se extrajo prácticamente toda la lectura del ADN.

Hace tiempo ya dijimos que se había comprobado que el 5% del ADN de los humanos modernos, excepto los que viven en el sur de África, era de orígen Neandertal (ENLACE)... y por lo visto, una gran parte también corresponde a los Denisovanos... pero eso lo veremos en las siguientes entrada. Y veremos también algo que pueda que rompa nuestros esquemas mentales: que nuestra especie como tal, no es más que una hibridación de otras especies humanas que no han desaparecido, sino que viven en nosotros.

NEANDERTALES QUE DESAPARECIERON HACE 10.000 AÑOS.

Hasta hace poco se pensaba que los últimos Neandertales sobrevivieron en el sur de Europa (España) hasta hace unos 30.000 años. Pero un nuevo estudio realizado por el equipo de investigadores dirigidos por Jesús Francisco Jordá Pardo de la universidad de Valencia (UNED) ha concluido que los restos datables analizados en algunos asentamientos del sur de España pertenecen a huesos manipulados por Neandertales hace únicamente 10.000 AÑOS!!!!

Este nuevo descubrimiento podría revolucionar los libros de historia y de Prehistoria. Aquel primo hermano que veíamos tan lejano, va y ahora lo encontramos en un momento histórico en que nuestros antepasados ya estaban empezando a construir la legendaria Mesopotania o las primeras concentraciones de individuos de Sapiens cerca del Nilo.

Cierto es que las primeras civilizaciones empezaron hace 7.000 años, y no 10.000. Pero sería ingénuo pensar que justamente la investigación que ha sacado a la luz el descubrimiento de restos de Neandertales de hace 10.000 años, fuera tan afortunada como para haber encontrado al último Neandertal vivo. Siempre existe un margen de error. Igual que las primeras civilizaciones se construyeron en cientos de años.




Siempre nos han hecho ver que los hombres antiguos (Homo Sapiens) cazaban y competían por el alimento con Neandertales. Pero ahora la imagen puede ser otra. Podemos pensar que ya existían nuevas y pequeñas sociedades que controlaban la agricultura e incluso la ganadería (a su escala y complejidad claro) cuando aun existían Neandertales en el sur de Europa. Quizá en la evolución social y en el tema de la "extinción" del Neanderthalensis, el verdadero punto de inflexión que culminó con los Neandertales fue expecialmente la capacidad de manejar y dominar la naturaleza, de cosechar y criar nuestra comida... una característica tecnológica que permitió el aumento de nuestra población y por tanto del acoso a los demás seres vivos. Más aun a los que competían por los mismo recursos.

Os dejo el vídeo donde aparece Jesús Francisco Jordá Pardo hablando sobre el proyecto de investigación. Sobre como han sido tratados los restos y su análisis mediante la técnica de radio carbono en la Universidad de Oxford.


CUANDO EMPEZAMOS A HABLAR.

Cuando decimos hablar, no nos referimos únicamente a la capacidad de reproducir sonidos como un loro. El habla tiene una función más compleja que la de emitir sonidos diferenciados; lo más importante es que transmita significados y esto quiere decir que es necesario tener un desarrollo avanzado del pensamiento simbólico y un desarrollo del sistema vocal bien desarrollado.

Para poder hablar, necesitamos pues dos cosas: Manejar ideas complejas y comprensión del lenguaje, y el aparato fonador.
Por una parte, para manejar las palabras, para saber el significado y poder entenderlas y reproducirlas es necesario que se desarrollen dos áreas concretas del cerebro íntimamente ligadas al lenguaje, estas son el área broca y wernicke.

Se ha comprobado ( no sé muy bien cómo lo han hecho) que estas áreas fueron lo suficientemente desarrolladas para permitir la comunicación verbal a partir del Homo heidelbergensis, hace 600.000 años. Anteriormente los sonidos, gruñidos, contacto físico, etc... era la única forma de comunicación.

Para que el habla, la producción de sonidos y jugar con ellos de forma que se diferencien y se entiendan correctamente para la construcción de una lengua, aunque sea sencilla; necesitamos que laringe, faringe y lengua trabajen al mismo tiempo. Para que esto ocurra, es indispensable que la laringe esté en una posición "baja" con respecto a las otras dos. En el desarrollo evolutivo del hombre, esto no se da hasta, como no, el homo heidelbergensis, aun así, se piensa que no fue hasta el Hombre de Neandertal cuando se desarrollo totalmente para tener un lenguaje completo como podría ser el nuestro. Anteriormente, ni el Ergaster, ni el Habilis, ni el Erectus, etc... ninguno tenía la posición adecuada de la laringe para permitirle hablar tal y como lo entendemos nosotros, y la reproducción de sonidos silábicos era imposible para estas especies.


Esto último es curioso, y ahora os explico por qué. Cuando somos bebés, nuestro sistema vocal no esta del todo desarrollado. De hecho, por su posición se asemeja más a un Australophitecus o al de un simio, en el sentido en que la laringe se encuentra en una posición alta en comparación a la de un adulto. Esto es una característica de los bebés hasta los 2 años que les permite, mientras maman, respirar y tragar leche al mismo tiempo... !cuanta inteligencia hay en la evolución eh?!



EL HOMO RHODESIENSIS: CARACTERÍSTICAS.

Cuando queremos saber más sobre nuestra especie, miramos hacia atrás, hacia los Neandertales, ya que esta fue la última especie en desaparecer de la Tierra y además la compartió con nosotros durante miles de años.

Pero quizá, nuestra atención debería dirigirse hacia otro lado, a otro individuo del género Homo, el Hombre de Rhodesia u Homo Rhodesiensis. Este es nuestro antepasado directo y está, evolutivamente hablando, más cerca de nosotros que el Homo neanderthalensis. Os pongo una imagen que ilustra el árbol evolutivo del hombre.


Ya hablamos del Homo Rhodesiensis cuando indicamos que fue la primera especie que pudo construir herramientas compuestas, ENLACE. No solo podía golpear con una piedra, sino que fue el primero en atar una piedra bien elaborada a un palo para así tener más fuerza. Por tanto, hablamos de un pensamiento capaz de manejar ideas, de jugar con ellas, quizá incluso más que el Neandertal. Lo característico de sus herramientas era su elaboración compleja, su detallada delicadeza a la hora de fabricarlas. Tomamos por ejemplo el caso de la lanza, que se piensa fue la primera especie en poder fabricarlas.

El Hombre de Rhodesia, apareció hace 650.000 años y desapareció hace aproximadamente 150.000 años. De ellos surgimos los Homo sapiens. Cierto es que entre el Homo Rhodesiensis y el Homo sapiens, podemos encontrar al Homo sapiens idaltu, pero de este hay tanta controversia entre si es una especie diferente, o una subespecie o un Homo sapiens pero con una morfología un poco peculiar, que lo mantendremos apartado hasta que los expertos se aclaren.

Otra de las características del Homo Rhodesiensis es que su capacidad craneal era casi la misma que la de un humano de actual. Por ejemplo, si midiéramos los cerebros de muchos individuos de nuestra especie nos saldría una media de 1400 cc (algunos pasarían esta medida y otros se quedarían cortos), la capacidad craneal del Homo Rhodesiensis era similar, entre 1250 y 1350, pero seguramente habría individuos que la superarían.


Físicamente, este antiguo homo era un poco más grande que nosotros. Si por ejemplo la media del Homo sapiens es de 175 cm (ahora será más por la mejor alimentación), la del Homo Rhodesiensis superaría los 180 cm. Si lo viéramos nos parecería un hombre grande y fuerte, con una cara alargada y más grande, en proporción, que la nuestra. Tendría unos pómulos marcados, una gran dentadura y una frente algo huidiza. También veríamos la mandíbula bien marcada aunque sin el mentón tan acentuado como el nuestro, y la forma de la cabeza sería menos "globosa" y más alargada, el hueso occipital sobresalía hacia atrás.

El hombre de Rodhesia recibe este nombre porque sus huesos fosilizados se han encontrado en África, en Zambia, antiguamente a la zona donde fue descubierto se le llamaba Rhodesia. Fue coetaneo del Homo heidelbergensis, que vivía principalmente en Europa y forma parte de la linea evolutiva del Homo neanderthalensis.


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